
El lucio europeo tiene un cuerpo largo, de forma casi cilíndrica. La cabeza, relativamente larga, tiene una boca con forma de pico de pato que se abre hacia arriba. La aleta dorsal, de tamaño relativamente largo, se extiende hacia atrás.
El color varía con el hábitat, la espalda es normalmente de color verde-café, la coloración cambia hacia tonos más claros acercándose al vientre blanco. Las mandíbulas están provistas de dientes especializados, al igual que la lengua y los arcos de las agallas. El lucio posee entre 110 y 130 pequeñas escamas a lo largo de la línea lateral.
El tamaño promedio está situado entre unos 50 cm y 1 metro. Existen ejemplares de hasta metro y medio y pesos de hasta 25 kg. El tamaño máximo mencionado arriba normalmente es solamente alcanzado por la hembra, el macho no alcanza más de 90 cm.
El lucio es un pez de hábitat firme al que le gusta estar cerca de la orilla en aguas corrientes, lagos y grandes estanques. Prefiere las orillas con chamiza y otras posibilidades de esconderse, como troncos, raíces, rocas, puentes, vegetación. Necesita una calidad de agua buena para prosperar, así como agua fresca, nivel estable de las aguas, abundancia de peces pasto y abundancia de vegetación.
Se encuentra en la mayor parte de la península ibérica, excepto en Galicia, con mayor abundancia en los embalses del Júcar, ríos castellanos, leoneses y extremeños.
Fue introducida en los años 50 por la Administración para la pesca deportiva, y ha sido traslocado a muchos lugares de la península. Actualmente constituye una amenaza importante para la conservación de la biodiversidad por su impacto sobre la ictiofauna autóctona, así como sobre anfibios, reptiles ligados a ecosistemas acuáticos e incluso avifauna.
Debido a su potencial colonizador y constituir una amenaza grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, esta especie fue introducida en el Catálogo español de especies exóticas invasoras, aprobado por Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre (vigente hasta el 4 de agosto de 2013), derogado por Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras, siguiendo estando prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio gracias a una sentencia del Tribunal Supremo que fallaba mantener en el catálogo algunas especies excluidas. Por desgracia, el decreto anterior vio la luz pero no se aplicó por la inviabilidad del mismo (hasta su derogación), por la imposibilidad de repoblar las aguas con especies autóctonas, debido a la construcción de las presas de los embalses, las cuales impiden casi siempre el proceso de remonte y desove de algunas de estas especies.
Los lucios se alimentan de peces de todas las especies y de cangrejos; pueden comer alevines de su propia especie. Sapos, aves y pequeños mamíferos también pertenecen a su espectro de presa. El lucio tiene reputación de ser un pez de rapiña muy agresivo, a pesar de que pasa la mayor parte del tiempo escondido entre la vegetación.
En raras ocasiones han sido encontrados ejemplares adultos con aves en el aparato digestivo. Heinrich Engler describió un caso extraordinario en su monografía: un lucio de solamente 30 cm había tratado de tragarse un macho adulto de una especie de ave acuática que tenía una longitud de 35 cm. Los dos animales, muertos, fueron encontrados a una distancia de 20 m del agua, el ave con la cabeza y el cuello dentro de la boca del lucio. Obviamente, el ave había logrado desplazarse hacia tierra firme antes de que ambos animales se ahogaran ahí.
Los lucios a veces alcanzan la edad de 30 años. La reproducción tiene lugar en orillas con vegetación abundante.
Las mandíbulas de los lucios son de cartílago y son diferentes a las mandíbulas óseas de la mayoría de los peces. Los dientes son reemplazables, y se disponen en hileras unas detrás de otras, de manera que cuando se pierde un diente, una nueva pieza se mueve hacia adelante y lo sustituye. Los lucios pierden sus dientes de dos modos: de forma accidental al comer o por un proceso de muda natural.
La amplia gama de tamaños de los lucios permite una gran variedad de técnicas de pesca. Pueden pescarse con cebo vivo, señuelos artificiales o a mosca con streamers.
Para pescar lucios, lleve una Caña de pesca con señuelos (o carpas) de 3,60 metros y un flotador para la pesca con corcho. Una cucaracha o un blanqueador de unos 10 cm son cebos ideales, al igual que la perca arco iris, que puede utilizarse en aguas cerradas y dar excelentes resultados. Los lucios pueden enfrentarse a presas de la mitad de su tamaño. No descuides al Bajos de línea . El Nylons / Trenzados debe ser fino y discreto, pero fuerte debido a los afilados dientes del lucio. En la estación fría, la solución de un plomo de 30 a 50 gramos es preferible a un flotador.
La pesca del lucio con Cebo Artificial requiere una caña más bien corta, de 2,5 metros como máximo. Los señuelos suelen ser peces nadadores, como Jerkbait o crankbaits, o grandes Señuelo Blando como bigbaits, o incluso swimbaits. El lucio también se puede pescar al curricán con cebo muerto. Por último, la temporada de verano es la oportunidad de pescar con un popper. Para esta técnica, el agua de la superficie debe estar a una temperatura superior a 15°. Esta técnica es muy divertida, ya que permite atraer al pez casi fuera del agua para admirarlo en acción.
Los tamaños aconsejables para construir un streamer o mosca adecuado para la captura de grandes ejemplares deben de estar comprendidos entre los 12 a 18 cm, aunque también es muy importante dotarlos de un gran volumen. Realmente estas tallas de moscas no nos garantizan que sólo pescaremos lucios grandes, pues un lapicero de menos de 1kg, engullirá sin piedad estos montajes tan grandes sin ninguna dificultad.
El tipo de material en la construcción del streamer, debe de reunir dos conceptos claros, que aporten volumen y que no absorban agua. Esto nos permitirá por un lado una posada más dócil en el contacto con el agua durante el lanzamiento final del señuelo, así como un mejor manejo de la técnica de nuestro lance. Un streamer muy empapado de agua carga en exceso la línea a la hora de trabajar el lanzamiento, pudiendo errar gravemente nuestra técnica.

La perca atruchada, perca americana, huro, lubina negra, lubina o «black bass» (Micropterus salmoides) es una especie de pez perciforme de la familia Centrarchidae. Es de agua dulce y se caracteriza por tener una aleta dorsal radiada espinoforme y una posterior flexible separada por una muesca. Esta especie es originaria de Norteamérica. A partir del siglo XX, esta especie se ha introducido en España. En España está considerada como especie exótica invasora según el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, estando prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.
Es un pez muy compacto, pero los laterales están más o menos comprimidos. De escamas verdosas con manchas oscuras. Su tamaño adulto es de 30 a 50 cm, es un pez resistente y carnívoro; constituye una especie de las más deportivas por su combatividad, voracidad y puede ser pescado de innumerables técnicas de pesca deportiva (cucharilla, pez artificial, mosca, pez vivo, cebo, lombrices, etc.).
En la península ibérica mide 30-35 (50) cm de longitud aunque en Norteamérica puede alcanzar más de 80 cm, aunque esta no es la subespecie introducida en Europa.
También están distribuidos en otras zonas del planeta.
La boca es bastante grande. No suele pesar más de 3 kg. Las aletas dorsales son largas. Actualmente, el récord en competición reconocido es de 4 kg, pescado en el Embalse de Guadalcacín de Cádiz. Se pueden pescar con diversos señuelos.
En sus primeros años es gregario, y paulatinamente irá formando incluso grupos muy numerosos. Es carnívoro, su dieta incluye insectos acuáticos, gusanos, larvas y de adultos pequeños peces, aves pequeñas y anfibios.

Alcanza la madurez sexual a los tres o cuatro años de vida. El macho excava un hoyo de 30 a 90 cm en el fondo y atrae hacia él a varias hembras. El desove se realiza entre mayo y julio.
Prefiere aguas tranquilas de charcas o lagunas de espesa vegetación acuática, desde donde acechar a sus presas, con aguas limpias y preferiblemente cálidas.
Hay tres son las modalidades principales que se utilizan para la pesca del black bass: spinning, casting y mosca.
La más habitual y utilizada por los pescadores es el spinning. El equipo es el que se utiliza habitualmente para cualquier especie depredadora y con cualquier tipo de señuelo. Consta de una caña de entre 1,80 y 2,50 mts. de acción media para 15-25 gramos y de un carrete de bobina fija para 150 mts. de linea de 0,28 y un ratio de 5:1 como mínimo.
La modalidad de casting se diferencia de la anterior principalmente en el equipo. La caña suele ser de las mismas características que la de spinning, con la diferencia de que las anillas y el carrete están en la parte superior. Las anillas son más pequeñas y están situadas en el mismo plano que la salida del hilo del carrete porque con esto se reduce la fricción del sedal y se consiguen lances más largos. Dispone de una uña para situar el dedo índice y facilitar el lanzado con una sola mano. El carrete es de bobina movil, con dos o tres frenos regulables, uno para el peso del señuelo, otro para la velocidad de giro del carrete y otro para la lucha con el pez. Es muy propenso a los enredos, por lo que recomendamos practicar mucho con lances y regulaciones de los frenos o, por el contrario, utilizar el equipo de spinning.
Para la pesca con mosca del bass se utilizan cañas para cola de rata. Deberá ser potente, de #5 a #7 y de 8 a 9,5 pies (2,70 a 2,90 mts.) de acción en punta para lances largos y señuelos grandes. El carrete es el mismo que se utiliza para la pesca de la trucha. Los señuelos se limitan a poppers, grandes moscas y streamers.
Su pesca se considera la especialidad deportiva con mayor volumen de negocio directo e indirecto en EE. UU., por encima de la NBA o la NHL, constituyendo la especie «leit-motiv» del mercado del sector.
Se considera que el mejor periodo del año para realizar esta modalidad deportiva es durante los meses de primavera y verano, no obstante y sorprendentemente en otoño e invierno, pese a ser menor el número de capturas, el tamaño de estas es mucho más grande que las que podremos pescar en los meses de más luz del año.
Micropterus salmoides ha sido introducido en muchas regiones y países debido a su popularidad como especie de pesca. Actualmente, está instalado en más de 79 países o territorios fuera de su extensión original.
Causa el declive, desplazamiento o extinción de especies en su nuevo hábitat, ya sea por predación, o por competición. Esta especie se considera un peligro para especies autóctonas como el salmón o la trucha. Han sido culpados, también de la extinción del podilymbus gigas, un ave acuática que habitó el lago Atitlan en Guatemala.
Investigaciones en la península ibérica descubrieron que los juveniles de M. salmoides fueron capaces de demostrar plasticidad trófica, que significa que fueron capaces de ajustar su comportamiento alimenticio para obtener la suficiente energía para sobrevivir.
Está incluida en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la IUCN.
Siluro
El anzuelo utilizado (simple o triple) debe ser grande y fuerte, en consonancia con la propia boca del pez. El siluro es atraído también por los tonos bajos. Los pescadores del Danubio usan una herramienta de madera, conocida como clonk, golpeando en el agua, produciendo un sonido similar al de un pequeño pez saltando sobre el agua, una rana o algún tipo de ave.
También se usan ondas de baja frecuencia, de baja intensidad, ya que tienen la propiedad de propagarse a través de largas distancias, obteniéndose resultados notables en tentar el siluro. El altavoz que se utiliza en este sistema debe poseer un diámetro pequeño, pero que pueda generar sonidos de baja frecuencia, y debe estar conectado a un generador electrónico de baja frecuencia (máx. 150 Hz).

El barbo común europeo (Barbus barbus) (del latín ‘barbus’, de barba) es una especie de pez de río de la familia Cyprinidae propia de Europa.
El nombre común barbo es compartido por numerosas especies del género Barbus.
El cuerpo del barbo es robusto, cubierto de grandes escamas y casi cilíndrico. La aleta dorsal es alta y corta. Su hocico es casi cónico, presentando la boca en posición ventral. Esta se caracteriza por poseer labios carnosos y cuatro barbillones también carnosos. Posee dientes faríngeos implantados en dos filas.
Habitualmente presenta un dorso verde oliva a pardo verdoso en su parte superior cuyos flancos suelen presentar reflejos dorados. El vientre es amarillento a blanco yeso.
Tanto la aleta anal como las aletas pares tienen el mismo tinte rojizo, siendo oscuras la dorsal y la caudal.
Es un pez que puede alcanzar un gran tamaño superando ocasionalmente el metro de longitud. La hembra crece más rápido que el macho.
Alcanzan la madurez sexual tras 4 a 6 años. El desove se produce de mayo a julio eligiendo zonas con fondo de grava en plena corriente. Ponen de 35 000 a 60 000 huevos supuestamente venenosos, que tardan en desarrollarse de cinco a diez días. El barbo es un pez omnívoro y aun carroñero que se alimenta de animales bentónicos, larvas de insectos, en especial de efímeras, así como de algas. Acostumbra a buscar su alimento volviendo piedras con su hocico de labios carnosos.
Ocupa los cursos medios de los ríos, zona del barbo, prefiriendo fondos pedregosos o de grava. Es gregario y forma bancos cerca del fondo.
Durante el invierno entra en una especie de hibernación, formando pequeños grupos bajo las piedras o la vegetación en aguas profundas.
Son peces cuyo número se encuentra en clara y rápida disminución. Habiendo sido muy abundantes antaño, la competencia con especies agresivas predadoras o competidoras introducidas, especialmente en el curso medio de los ríos,ha provocado su desaparición en gran parte de su hábitat. Es apreciado por los pescadores recreativos. La introducción de especies como el siluro ha provocado su total desaparición en el cauce medio del Ebro produciendo un cambio en la ecología del río en forma de un gran desarrollo en la cantidad de vegetación acuática, sargazos y algas.
La
en España va desde la primavera hasta el otoño. El mejor momento para pescar barbos es durante las horas de la mañana y la tarde, cuando el agua está más fresca.
Hay varias técnicas para pescar barbos en España. Una de las técnicas más populares es la pesca con cebo natural, como gusanos, lombrices o moscas. También se puede pescar barbos con cebos artificiales, como peces artificiales o cucharillas.
Los barbos se suelen encontrar en aguas poco profundas, con fondos arenosos o rocosos. También se pueden encontrar en aguas más profundas, cerca de las orillas.
Para pescar barbos en España, es importante tener un equipo adecuado. El equipo mínimo necesario para pescar barbos es una caña de pescar, un carrete, un hilo de pescar y un anzuelo.
La pesca con cebo natural es una de las técnicas más populares para pescar barbos. El cebo natural más utilizado para pescar barbos es el gusano de tierra. También se puede utilizar lombrices, moscas o insectos. Para pescar barbos con cebo natural, se debe colocar el cebo en un anzuelo pequeño y lanzar la caña al agua. Es importante dejar que el cebo repose en el fondo del agua durante un tiempo antes de recogerlo.
La pesca con cebos artificiales es otra técnica popular para pescar barbos. Los cebos artificiales más utilizados para pescar barbos son los peces artificiales y las cucharillas. Se debe lanzar la caña al agua y recogerla rápidamente. Es importante realizar movimientos suaves y controlados para evitar espantar a los barbos.
La pesca con mosca es una técnica más especializada para pescar barbos. Esta técnica requiere un equipo específico, como una caña de mosca, un carrete de mosca y un hilo de mosca. Se debe lanzar la caña al agua y hacer que el cebo flote en la superficie del agua. Es importante hacer movimientos suaves y controlados para imitar a un insecto.

La trucha común (también trucha marrón para los que no distinguen el subgénero de la trucha fario) (Salmo trutta) es una especie de pez salmoniforme. Es la trucha más común de la familia de los salmónidos. Está incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
En los ríos es de color marrón, más oscuro en el lomo; hacia los flancos es de un marrón dorado y en la región abdominal es de un tono blanco amarillento. Tiene manchas repartidas por el cuerpo: en la parte superior son verdes o marrones y en los costados se mezclan con pintas rojas envueltas en círculos pálidos. Es un pez muy corpulento, y se han llegado a ver ejemplares de hasta 14 kg.
Proviene de Europa y se la encuentra en gran cantidad de ambientes. Es la trucha más salvaje de todas, y lo demuestra defendiendo su territorio con agresividad.
La trucha común es una especie eurifágica, ya que su espectro alimentario es amplio, y presenta carácter alimentario marcado por el oportunismo, debido a que posee una enorme facilidad de adaptación frente a los cambios en la disponibilidad del alimento. Así, las truchas consumen mayoritariamente invertebrados acuáticos, aunque es habitual encontrar otras tipos de presa como invertebrados terrestres y peces. También es frecuente que las truchas se muestren selectivas a la hora de alimentarse por algún tipo de presa.
El inicio de la alimentación en alevines recién emergidos comienza antes de que se produzca la completa reabsorción del saco vitelino. Asimismo, se ha demostrado que el consumo de estadios aéreos de insectos en la superficie del agua tiene lugar cuando ya se ha producido la completa reabsorción del saco vitelino.
En la trucha, como en otras muchas especies de peces, se produce un cambio en la dieta durante la vida del pez. Así, los juveniles de trucha consumen mayoritariamente presas ligadas al lecho del río y, a mediada que van creciendo, la dieta está compuesta por una mayor proporción de presas de origen terrestre y peces.
La trucha es uno de los peces más buscados por los pescadores deportivos. La apertura de la pesca de la trucha en el mes de marzo marca el inicio de la temporada de pesca (todas las categorías), así como la llegada de la primavera y sus días soleados.

Existen varias técnicas para capturar esta «dama moteada»:
Pesca con señuelos: Esta técnica consiste en provocar a nuestro salmónido favorito con señuelos artificiales: cucharillas giratorias, señuelos blandos o peces nadadores provocarán sin duda la agresividad de nuestra hermoso pez a rayas. Para esta técnica se necesita una caña de lance de 1,80 m a 2,20 m (según el tipo de río) y un carrete con tambor fijo equipado con una recuperación rápida y con una bobina llena de al menos 100 m de Nylon 16 a 20/100.
Pesca con mosca: Es una técnica bastante difícil, pero no imposible cuando se llega a taner maña. ¿por qué razòn? Simplemente porque en la pesca con mosca de la trucha no hay cabida para el error, se dispone de poco espacio y los peces tienen un caracter casi siempre salvaje. Por esta razón es indispensable dominar bien la cola y la caña. Hay que adaptarse a las aguas del arroyo en las que se pesca y prestar mucha atención a la presencia de ramas y piedras detrás de las cuales las truchas a menudo se refugian. Fundamental, por lo tanto, hacer el lance de manera eficaz. Hay que tirar el hilo manualmente hacia uno mismo, llevándolo a tensión, para que la caña se doble al mismo tiempo. Esta técnica es ideal para lanzamientos de medio o corto alcance en ambientes estrechos o en presencia de vegetación densa.
Pesca con cebo vivo: Es una de las técnicas más antiguas. Consiste en presentar un cebo en las venas de agua o riffles donde se sitúan las truchas. Generalmente se hace con una polilla, un gusano o incluso pequeños invertebrados que puedes encontrar directamente bajo los guijarros de la orilla. Para hacerlo correctamente, necesitarás el equipo adecuado. Necesitarás una caña de buena longitud. No podrás lanzar mucho, así que necesitarás al menos 3,5 metros para dominar la deriva.
También tendrás que elegir el carrete y el sedal adecuados. Un bajo ratio será a menudo preferible para poder realizar tus derivas al centímetro y un nylon sólido y poco llamativo por la discreción necesaria para la búsqueda de esta especie en particular. Las aguas claras son en gran parte responsables de esta necesidad de transparencia.
Aunque esta técnica se utiliza generalmente al principio de la temporada, puede utilizarla durante todo el año. Siempre da muy buenos resultados.

La carpa común, carpa europea o simplemente carpa (Cyprinus carpio) es un pez de agua dulce, emparentado con la carpa dorada, con la cual puede incluso tener descendencia híbrida. Ha sido introducida en todos los continentes a excepción de la Antártida. Está incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Existen variedades xantocrómicas desarrolladas en China como ornamentales, llamadas lĭ yú (鯉魚), y luego difundidas en Japón como koi (鯉), que poseen un notable colorido.
En varias partes de Europa, la carpa común es muy popular en la pesca y existen cebos específicos para su captura. En la República Checa, Eslovaquia, Polonia y Croacia, la carpa es un plato tradicional del día de Nochebuena.
Es nativa de cuerpos de aguas estancadas o lentas de las regiones templadas de Europa y Asia. Es un animal ubicuo, de fácil cultivo y posee la característica de ser ectotermo y euritermal. Es un animal muy resistente, capaz de vivir en aguas salobres con una temperatura entre 17 y 24 °C. En muchos lugares donde ha sido introducida se considera una amenaza para el ecosistema debido a su predilección por el sustrato vegetal de los fondos poco profundos, que sirve de alimento a numerosas especies animales.
Debido a su potencial invasor o la susceptibilidad de convertirse en una amenaza grave por competir con las especies silvestres autóctonas, alterar su pureza genética o los equilibrios ecológicos, en España esta especie ha sido incluida —por sentencia judicial del Tribunal Supremo— en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, regulado por el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, estando prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.
Su alimentación consiste principalmente en plantas acuáticas, aunque también puede comer artrópodos, zooplancton o incluso peces muertos si se presenta la ocasión.
Dicha especie puede ocasionar varios impactos ambientales como consecuencia de su accionar.
Gracias a su voraz apetito, las carpas se alimentan de una forma la cual altera la dinámica natural de sus lagunas, llegando al punto de eliminar las alfombras de plantas acuáticas (las cuales cumplen la función de actuar como filtro del agua) tan características en dichos ambientes. Esto provoca efectos en cadena, relacionados con la eliminación de la vegetación acuática ya que provoca aumentos de la turbidez del agua, libera nutrientes del fondo y así fomenta fenómenos de eutrofización. No solo altera el hábitat de muchas especies nativas y provoca una disminución de la calidad del agua, presentando efectos eco sistémicos, sino que además es una especie hospedadora de parásitos. Si bien los estudios publicados sobre sus parásitos son escasos, se registraron ocho especies en los peces carpa, entre nativos e introducidos. Dentro de los nativos encontramos la larva del nematode Contracaecum y el pomphorhynchus patagonicus. Se hace hincapié en estos parásitos, ya que pueden infectar a los humanos, en el caso de consumo de pescado crudo, o en suficientemente cocido. Estas dos especies parásitas nativas, adquiridas por las carpas, podrían aumentar sus niveles de infección en el futuro, pudiendo volverse un problema sanitario para los peces nativos. Dentro de los parásitos introducidos por las carpas, se registraron dos Schyzocotyle acheilognathi y Lernaea cyprinacea, las cuales afectan la salud de los peces y pueden provocar la muerte del hospedador, especialmente en peces pequeños. Ambas fueron encontradas parasitando peces nativos, siendo esta forma una amenaza para las poblaciones.
La carpa común puede llegar a medir 1,2 m de largo y pesar hasta 40 kg, aunque normalmente, en estado adulto, mide de 60 a 90 cm, y su peso ronda los 9 kg. Nada formando cardúmenes; es omnívora, y resistente a una gran variedad de condiciones climáticas. Se han dado casos de especímenes que han llegado a vivir 65 años. Los ejemplares salvajes son más pequeños y achatados que los domésticos.
Presenta una espina dorsal cerrada característica y sus escamas son largas y finas. Los machos tienen la aleta ventral más larga que las hembras. El color y el tamaño es muy variable, especialmente en los ejemplares domésticos. Se han descrito tres subespecies basándose en los patrones que siguen las escamas
Las carpas normalmente se mueven en grupos reducidos, de alrededor de cinco individuos. La época de cría empieza en primavera y acaba a principios de verano. Prefieren aguas poco profundas, con una densa cubierta vegetal. Las hembras depositan los huevos entre la maleza, y el macho los fecunda externamente. Los huevos quedan fijados al sustrato hasta que eclosionan. Se estima que una hembra puede poner hasta 1 000 000 de huevos, aunque la media para una hembra adulta está en 300 000.
El tiempo que los huevos tardan en eclosionar está relacionado con la temperatura del agua. Con una buena incubación (agua a 30 °C), eclosionan a los tres días. Los neonatos no miden más de 6 mm, y a los 8 mm ya ha desaparecido completamente la yema. Los machos normalmente alcanzan la madurez sexual antes que las hembras, aunque para ambos sexos ronda por los cuatro años.
Las carpas comunes son peces omnívoros. Se alimentan de plantas acuáticas, pero también prefieren buscar en el fondo de los lagos o ríos insectos, crustáceos o zooplancton.

La pesca de la carpa se practica principalmente con el montaje posado en el fondo, siendo la carpa un pez que se alimenta principalmente escarbando el fondo de los lagos y ríos. El montaje de predilección es el montaje con hair. Aquí el cebo está montado en derivación sobre un hilo llamado hair conectado al anzuelo, lo que permite que el cebo esté libre y el anzuelo esté bien liberado para pincharse en el labio inferior de la carpa cuando ésta aspira el cebo.
Sin embargo, en determinadas condiciones, fuerte calor, eclosión importante, no duda en alimentarse entre dos aguas o en la superficie, lo que requerirá técnicas particulares.
La pesca se practica generalmente con 3 o 4 cañas colocadas en un soporte llamado rod pod o trípode que permite tener las cañas agrupadas una al lado de la otra para apuntar a la zona que se está pescando.
El uso de alarmas electrónicas de picada e indicadores visuales (ardillas o tensores), le permitirá detectar la más mínima picada.
Ya sea en una pesca rápida de unas horas o en sesiones más largas, las técnicas serán las mismas. Sólo sus aplicaciones serán diferentes según las condiciones en las que se pesque.

La lucioperca (Sander lucioperca) es una especie de pez que está muy emparentado con la perca.
La lucioperca tiene el cuerpo alargado y fusiforme y la cabeza afilada. Es de color gris verdoso, con el vientre más bien blanco y dos aletas dorsales bien diferenciadas. Su tamaño suele ser de 25 a 70 cm de longitud, pero los ejemplares más grandes pueden superar el metro de longitud y pesar más de 15 kilos. En determinadas condiciones, la lucioperca puede vivir más de 15 años. Sus ojos son grandes y su boca pequeña. Tiene doble aleta dorsal con la primera arnada con pinchos: la aleta caudal es homocerca y la anal con pinchos.
Introducida en España a principios del siglo XIX, la lucioperca (Sander lucioperca) es un pez de la familia de los percidos. Se encuentra prácticamente en toda España y prefiere aguas profundas y relativamente tranquilas. La lucioperca se encuentra en ríos, lagos, estanques y algunos ríos de curso lento.
Come larvas, invertebrados, insectos acuáticos, gusanos, renacuajos, batracios y principalmente peces de tamaño entre 5 y 25cm, sobre todo de pescado blanco, alburnos, gobios y cucarachas. Para cazar discretamente, prefiere las aguas turbias, ya que su visión está adaptada a las aguas oscuras. Su boca contiene grandes dientes caninos que le permiten apresar a sus presas. La lucioperca compite a menudo con el lucio, y la cohabitación puede ser perjudicial para ambas especies.
La lucioperca se reproduce en primavera y a principios de verano. Como en el caso del black bass, el lucioperca macho se encarga de construir y mantener el nido y de proteger los huevos. Una hembra de lucioperca puede poner más de 150.000 huevos por kilo.

La pesca de la lucioperca puede realizarse durante todo el año (excepto en época de cría). Sin embargo, los mejores resultados se obtienen en invierno. En esta época del año, las luciopercas suelen estar en el fondo esperando comida. El uso de una embarcación aumenta las posibilidades de pescar luciopercas. La lucioperca se suele pescar en vertical, con señuelos (señuelos blandos, cucharillas o señuelos duros), cebo o cebo vivo. La pesca en tierra también puede dar buenos resultados, dependiendo del biotopo.
Debido a su potencial colonizador y constituir una amenaza grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, esta especie ha sido incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, aprobado por Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, estando prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio.